Ciudadanos armados pesadilla del malandro

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Patriota, estás en la obligación de dar a conocer las ideas que harán digna y libre a Venezuela. Imprime y difunde el afiche de modo que otros ciudadanos puedan unirse a nuestra cruzada nacionalista.

Razones para promover el Rearme Ciudadano:

1. Eliminación de la impunidad criminal.

Los delincuentes pueden arrebatar lo que les venga en gana, la vida incluida, ante una sociedad ovejuna y desarmada, carente de autoridades que hagan valer la ley. Si cada uno de nosotros, los ciudadanos virtuosos, pudiésemos portar en el día a día armas dedicadas a la protección personal, los criminales verían reducida su capacidad de actuación.

La delincuencia disminuirá drásticamente cuando la sensación de impunidad que tienen los criminales sea reemplazada por un auténtico temor a los ciudadanos armados, miedo por la posibilidad de tener en contra decenas de armas de fuego en medio de un atraco, la incapacidad de cubrirse las espaldas en un robo.

2. Fomento de la civilidad y respeto.

Desventajas como la movilidad reducida, la edad avanzada o la carencia de fuerza física desaparecen con un arma de fuego acompañada del debido entrenamiento. Ante la relativa paridad entre ciudadanos, estos están obligados en todo momento a dirigirse con cortesía los unos a los otros, anteponiendo siempre el diálogo como método para la resolución de disputas.

3. Garantía de propiedad privada.

Somos dueños únicamente de lo que podemos defender. El rearme civil tiende a reforzar el sentido de la propiedad pues capacita al ciudadano para la defensa de su patrimonio. Las armas para la defensa doméstica son un elemento disuasorio que mantiene a los ladrones a raya, además de brindar autonomía al propietario, pues no depende de la acción policial.

4. Formación de ciudadanos integrales

Así como damos importancia al conocimiento de primeros auxilios y la tenencia de botiquines para dar respuesta inmediata a las emergencias médicas, también deberíamos concienciar a la ciudadanía sobre el porte de armas y su papel como la primera línea de defensa frente al allanamiento de morada e intentos de secuestro. La noción del “arresto ciudadano” se debe popularizar.

5. Aporte cívico a la defensa de la nación.

Los ciudadanos armados son la última línea en la defensa nacional. Antes de la aparición de los ejércitos profesionales, eran los ciudadanos quiénes demostraban su patriotismo al defender sus tierras de las tropas invasoras. Las inexpugnables ciudades de la antigüedad clásica debían sus laureles al sacrificio de sus ciudadanos, el valor de estos se acrecentaba por tener como principal motivación la auténtica libertad, ser derrotados implicaba perder la autonomía de sus ciudades y la imposición de la esclavitud por parte de los invasores.

Hoy en día contamos con Fuerzas Armadas entrenadas profesionalmente para la defensa territorial, sin embargo, en el caso extremo en que éstas fuesen dispersadas por una invasión enemiga, serían los ciudadanos armados los responsables de preservar la libertad mediante la resistencia armada contra el invasor.

6. Custodia de la libertad y trinchera contra la tiranía.

El poder de fuego que tienen los ciudadanos limita las inclinaciones tiránicas de los gobernantes. La relación entre los ciudadanos y su gobierno debería basarse en obediencia voluntaria, cada quién acata las normas y preceptos de los gobernantes porque estos obran en arreglo a la búsqueda del bienestar público. En caso que las aristas de la sociedad se corrompan y obren en contra de la nación, es deber de los ciudadanos rectificar el rumbo del gobierno primero por la razón y luego por la fuerza. Pretender enderezar una dirección tiránica, desprovistos de fuerza, es un ejercicio fútil y hasta suicida.

No existe obediencia voluntaria hacia el tirano, tan solo sumisión sin elección. Aquello que diferencia al hombre libre del esclavo es su capacidad para defenderse a sí mismo y a los suyos, el sufragio y demás ficciones democráticas son insuficientes para hacer frente a los gobiernos ilegítimos. Al conquistar un libre porte de armas civil estaríamos fortaleciendo nuestra libertad, estableceríamos un contrapeso dedicado a contener las armas del Estado en caso que estas se pusiesen en contra de nosotros por mandato de una tiranía.

Si llegase a ocurrir un conflicto existencial que amenace con la desintegración definitiva de la República, los ciudadanos deberán estar debidamente preparados, léase armados, para no claudicar ante el advenimiento del oprobio y la tiranía.

¡Propaga el mensaje!

Sobre nosotros Lucio Cornelio Sila

Nacionalista y autoritario nacido en Santiago de León de Caracas. Absolutamente historicista y espiritual. En guerra permanente contra la decadencia moderna y toda forma de igualitarismo. No concibo la resistencia netamente intelectual: conforme escribo propuestas, me preparo para la batalla.

Un comentario

  1. NacionalistaDeCcs

    UN PUEBLO ARMADO JAMAS SERA CALLADO!

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